Escultura. Presentación al Salón Nacional, 2015.
La modernidad, entendida como el proceso civilizatorio que se produjo en Occidente a la luz del Renacimiento, el Parlamento inglés, la Reforma Protestante, el Descubrimiento, la Ilustración, las Revoluciones Francesa y Norteamericana, que culmina con el desarrollo capitalista y la revolución industrial en el marco de las democracias liberales, está siendo atacada en sus bases epistemológicas.
Según el nuevo discurso de la izquierda, en 1942 los pueblos de América no fueron descubiertos sino conquistados y saqueados mediante el colonialismo y la esclavitud, dos pilares constituyentes de la acumulación capitalista. Esta ventaja inicial espuria habría permitido a los europeos industrializarse antes que los árabes, hindúes, africanos y asiáticos y mantener a todos en estado de dependencia hasta hoy.
Además el capitalismo, con la complicidad de la Iglesia Católica, habría sido responsable del patriarcado, la homofobia, la misoginia, el racismo y demás ideologías que permitieron excluir del poder a los homosexuales, los no blancos y las mujeres, o reducir a éstas a roles inferiores y subalternos.
Por si fuera poco, las aventuras militares de USA y Gran Bretaña en respuesta al 11 de setiembre habrían exacerbado la yihad islámica contra Occidente, propiciando el éxodo masivo de inmigrantes a Europa, la consiguiente xenofobia y el vuelco de los ciudadanos europeos al fascismo.
Las críticas de la izquierda a las bases epistemológicas del capitalismo sin ofrecer una alternativa razonable, han puesto al varón blanco liberal de occidente a la defensiva, a sentirse culpable de los crímenes del pasado.
Esta escultura como representación de la modernidad, habla en clave irónica de estas culpas espantosas que la atacan, y como dice al final su poema inscripto, solo espera la liberación por acción y gracia de las cimitarras.
SOY LA MODERNIDAD (Texto incluido en la escultura modernista)
Soy hombre blanco, anglosajón y protestante.
pirata, esclavista, colonizador, explotador,
saqueador, racista, xenófobo y hétero-patriarcal,
misógino y violador, soy la modernidad.
Invento leyes para oprimir.
parlamentos para charlar,
prensa para mentir, jueces para sobornar.
Invento países, dibujo fronteras,
invado regiones, pongo dictadores
cuido mi capital, soy la modernidad.
Construyo museos, protejo a los artistas,
entretengo al público en general.
Pero no me quieren: solo espero que la dulce cimitarra me libere de estas culpas espantosas.